Tanto las drogas como el consumo de alcohol, al que la juventud está expuesta, trae problemas a la sexualidad de distintas formas y muchas de ellas ponen en peligro la vida, aumentando el riesgo de adquirir una infección de transmisión sexual.

 

Las adicciones alteran, con supuestos sustitutos, las necesidades básicas no satisfechas y perjudican completamente la vida de las personas al dejar los vacíos, vacíos. Tiene repercusiones en muchas actividades y relaciones humanas, profesionales, en lo individual y por supuesto en la sexualidad.

 

Para las personas adictas, su vida sexual deja de ser una prioridad, lo que trae en consecuencia su descuido y exposición a mayores riesgos, como son las Infecciones de Transmisión Sexual y  los embarazos no planeados, dado que las relaciones sexuales en personas con adicciones no se caracterizan precisamente porque haya protección de por medio.

 

Recuerda: aunque pueda parecer que el consumo de estas sustancias te aporta algún estado o sensación especial o que puede ser divertido, sólo es un cambio pasajero, porque lo que realmente está haciendo es matar a tu sistema nervioso, tus principales funciones vitales.

 

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