Es una forma de violencia entre compañeros en la que uno o varios alumnos molestan y agreden de manera constante y repetida a uno o varios compañeros, quienes no pueden defenderse de manera efectiva y generalmente están en una posición de desventaja o inferioridad.

 

En el bullying, también conocido como acoso escolar cuando ocurre en un salón de clases, intervienen: los agresores, las víctimas y los testigos. Los testigos son los alumnos, docentes u otros miembros de la comunidad escolar que presencian las agresiones hacia las víctimas. Estos últimos juegan un papel fundamental al apoyar a las víctimas y denunciar el acoso, pues suelen estimular las agresiones, cuando se ríen, aplauden o felicitan a los agresores.

 

El acoso escolar tiene características particulares que lo distinguen de otras formas de violencia:

 

  • Una conducta violenta o agresiva que se repite y que se da de manera constante.
  • Las agresiones se presentan durante un  largo  periodo.
  • Es intencional. Las agresiones buscan provocar un daño.

 

El acoso escolar puede ser físico (golpes, empujones); verbal (insultos, amenazas, burlas); gesticular (gestos, miradas amenazantes); de exclusión social; ciber-bullying (mensajes de texto, comentarios en redes sociales); sexual (tocar de manera inapropiada, hacer comentarios obscenos o relacionados con la orientación sexual, fotografiar partes del cuerpo sin autorización). 

 

Además del daño físico y emocional que provoca la violencia, quienes viven en esas condiciones corren el riesgo de aprender a reaccionar con violencia, acostumbrarse a ella y a creer que es parte de la vida diaria ser maltratado, ofender a los demás o hacerles daño.

 

Un primer paso para prevenir y manejar la violencia es aprender a reconocerla y comprender que nadie debe maltratar ni ser maltratado.

 

Fuentes: Secretaría de Educación Pública e Instituto Mexicano del Seguro Social

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